13 julio, 2010

Y Se acababa el mundo…


Anoche soñé que se acababa Republica dominicana. Soné que se nos había considerado un estado fallido a tal punto que no debíamos existir en un mundo tan avanzado como el que en conjunto las otras naciones habían logrado. Los países desarrollados luego de ver el nivel de desempleo, la poca conciencia social, los atropellos contra nuestros compatriotas y la despreocupación por la ley que nos azotaba decidieron no valía la pena que siguiéramos siendo un traspiés en el desarrollo de los demás; Por lo que nos exterminarían de la forma más fácil, Una bomba nuclear; La cual eligieron porque consideraban al Dominicano “un animal increíblemente resistente” y temían que si usaban otro método sobreviviera la mayoría.

Se levantaron debates muy candentes sobre el tema. Los que estaban en contra hicieron referencia a Hiroshima y sus secuelas en la actualidad; el triunfo de Marcos Díaz, La diplomacia de Leonel Fernández y las copas de las Águilas intentando demostrar que podíamos hacer grandes cosas por nosotros y por los demás. Sin embargo, los que estuvieron en contra usaron como referencia estadísticas aplastantes; Altas tasas de analfabetismo, porcientos de delincuencia juvenil, Índices de pobreza, niveles de corrupción. Esto sumado al inherente irrespeto por las leyes que mantenían el orden social eran razones más que suficientes para darnos por perdidos.

Los trámites empezaron de forma clandestina, para evitar el escándalo. Se promocionaron pasajes de avión gratis a dominicanos que quisieran regresar a su tierra. Las personas con “influencias” fueron notificadas del suceso y tomaron vacaciones fuera del país. Aquellos que intentaron divulgar la verdad fueron callados (como en la era de Trujillo) mientras la colectividad seguía caminando hacia el matadero. Al final, la bomba cayó matando a cientos de familias, miles de jóvenes y millones de personas. Para los mandatarios el Utilitarismo era la solución a los problemas que estaban atravesando; y con esa excusa acallaron su conciencia por asesinar cruelmente a inocentes.

Siempre he pensado que el mundo está lleno de oportunidades. No importa donde nazcas, con quien vivas o las razones particulares de cada uno para hacer lo que hacen, Todos tenemos en algún momento la oportunidad de decidir lo que queremos hacer con nuestras vidas. No es fácil vivir en una sociedad anómica como la nuestra, pero quienes lo logran son mejores que el nivel estándar de mundo. La necesidad tiene cara de hereje pero cuando vives constantemente con ella la conviertes en tu mejor amiga.

Posiblemente nunca se discuta la posibilidad de una bomba atómica, quizás las cosas nunca mejoren y estemos condenados a ser un país capitalista incapaz de cubrir las necesidades básicas del 35.1 % de la población que vive debajo del nivel de pobreza a pesar de tener la novena economía más grande de América Latina, o tal vez un día de estos nos despertemos con todos nuestros problemas resueltos. Pero mientras tanto, nos corresponde dar lo mejor de nosotros y protestar para que las cosas cambien. El gobierno no decide el curso de nuestra nación sino nosotros, como colectividad, La voz la tenemos nosotros, solo nos falta aprender cómo usarla.